DANILO KIS
10 MAR 1985

Cultiva la duda con respecto a las ideologías reinantes y a los príncipes.Mantente alejado de los príncipes.

Cuida de no manchar tu lenguaje con el habla de las ideologías.danilo-kis

Estáte persuadido de que eres más fuerte que los generales, pero no te midas con ellos.

No creas en proyectos utópicos, salvo en aquellos que concibas tú mismo.

Muéstrate tan orgulloso ante los príncipes como ante el populacho.

Ten tranquila la conciencia en cuanto a los privilegios que te confiere tu oficio de escritor.

No confundas la maldición de tu elección con la opresión de clase.

No estés obsesionado por la urgencia histórica y no creas en la metáfora de los trenes de la historia.

No te precipites, pues, en los trenes de la historia; se trata sólo de una estúpida metáfora.

Guarda siempre en tu mente esta máxima: “Quien alcanza el fin frustra todo el resto”.

No escribas reportajes sobre países donde has estado de turista: no escribas reportajes sobre nada, no eres periodista.

No te fíes de las estadísticas, de las cifras, de las declaraciones públicas: la realidad es aquello que no se ve a simple vista.

No visites las fábricas, los koljozi, las grandes obras públicas: el progreso es lo que no se ve a simple vista.

No te ocupes de economía, de sociología ni de psicoanálisis.

No te embriagues de filosofía oriental, de zen-budismo, etcétera; tienes algo mejor que hacer.

Sé consciente del hecho de que la imaginación es hermana de la mentira, y por ello mismo es peligrosa.

No te asocies con nadie: el escritor está solo.

No creas a los que dicen que este mundo es el peor de todos.

No creas a los profetas, porque tú eres profeta.

No seas profeta, porque la duda es tu arma.

Ten la conciencia tranquila: los príncipes no tienen nada que ver contigo, porque tú eres un príncipe.

Ten la conciencia tranquila: los mineros no tienen nada que ver contigo, porque tú eres un minero.

Sé consciente de que lo que no has dicho en los periódicos no está perdido para siempre: es como la turba.

No escribas por encargo.

No apuestes por el momento, porque lo lamentarías.

Tampoco apuestes por la eternidad, porque lo lamentarías.

No estés contento con tu destino, porque sólo los imbéciles lo están.

No estés descontento de tu destino, porque tú eres un elegido.

No busques justificaciones morales a los que te han traicionado.

Guárdate de la temible perseverancia.

Cree a los que pagan cara su inconsecuencia.

No creas a los que hacen pagar cara su inconsecuencia.

No prediques el relativismo de todos los valores: existe la jerarquía de los valores.

Recibe con indiferencia las recompensas que te otorgan los príncipes, pero no hagas nada por merecerlas.

Estáte persuadido de que la lengua en la que escribes es la mejor de todas, porque no tienes otra.

Estáte persuadido de que la lengua en la que escribes es la peor de todas, aunque no la cambiarías por ninguna otra.

“Porque eres tibio, y no frío ni ardiente, voy a vomitarte de mi boca” (Apocalipsis 3, 16).

No seas servil, porque los príncipes te tomarían por un criado.

No seas presuntuoso, porque te parecerías a los criados de los príncipes.

No te dejes persuadir de que tu literatura es socialmente inútil.

No pienses que tu literatura es útil para la sociedad.

No pienses que eres un miembro útil de la sociedad.

No te dejes persuadir por ello de que eres un parásito de la sociedad.

Estáte convencido de que tu soneto vale más que los discursos de los hombres políticos y de los príncipes.

Sé consciente de que tu soneto carece de sentido frente a la retórica de los hombres políticos y de los príncipes.

Ten en todo tu propio parecer.

No des tu opinión en todo.

Es a ti a quien menos le cuestan las palabras.

Tus palabras no tienen precio.

No hables en nombre de tu nación, porque ¿quién eres tú para pretender representar a cualquiera si no es a ti mismo?

No estés en la oposición, porque no estás enfrente, sino debajo.

No estés del lado del poder y de los príncipes, porque estás por encima de ellos.

Lucha contra las injusticias sociales sin hacer de ello un programa.

Cuídate de que la lucha contra las injusticias sociales no te desvíe de tu camino.

Conoce lo que piensan los otros; luego, olvídalo.

No concibas un programa político, no concibas ningún programa: concibe a partir del magma y del caos del mundo.

Guárdate de los que te proponen soluciones finales.

No seas el escritor de las minorías.

Tan luego como una comunidad te haga suyo, ponte a ti mismo en cuestión.

No escribas para el lector medio: todos los lectores son medios.

No escribas para la elite; la elite no existe: tú eres la elite.

No pienses en la muerte, pero no olvides que eres mortal.

No creas en la inmortalidad del escritor; eso son tonterías de profesores.

No seas trágicamente serio, porque resulta cómico.

No seas actor, porque los ricos están acostumbrados a que se les divierta.

No seas bufón de corte.

No pienses que los escritores son la conciencia de la humanidad, tú has visto demasiados crápulas.

No te dejes persuadir de que no eres nada ni nadie: tú has visto que los ricos tienen miedo de los poetas.

No vayas a la muerte por ninguna idea ni convenzas a nadie de que muera.

No seas cobarde, y desprecia a los cobardes.

No olvides que el heroismo se paga caro.

No escribas para las fiestas y los jubileos.

No escribas panegíricos, porque lo lamentarías.

No escribas oraciones fúnebres a los héroes de la nación, porque lo lamentarías.

Si no puedes decir la verdad, cállate.

Guárdate de las medias verdades.

Cuando se celebra una fiesta, no hay razón alguna para que tomes parte en ella.

No prestes servicios a los príncipes ni a los ricos.

No pidas servicios ni a los príncipes ni a los ricos.

No seas tolerante por cortesía.

No defiendas la verdad a cualquier precio: “No se discute con un imbécil”.

No te dejes persuadir de que todos tenemos igualmente razón ni de que los gustos no se discuten.

“Ser dos a estar equivocados no quiere decir que se sean dos a tener razón” (Popper).

“Admitir que el otro pueda tener razón no nos protege contra un peligro diferente: el de creer que todo el mundo posiblemente tiene razón” (Ídem).

No discutas con ignorantes sobre cosas de las que, gracias a ti, oyen hablar por primera vez.

No tengas ninguna misión.

Guárdate de los que tienen una misión.

No creas en el pensamiento científico.

No creas en la intuición.

Guárdate del cinismo, entre otros del tuyo.

Evita los lugares comunes y las citas ideológicas.

Ten el valor de decir que el poema de Aragón a la gloria de la G. P. U. es una infamia.

No le busques circunstancias atenuantes.

No te dejes convencer de que en la polémica Sartre-Camus los dos tenían razón.

No creas en la escritura automática ni en el difuminado querido: tú aspiras a la claridad.

Rechaza las escuelas literarias que te son impuestas.

A la sola mención del realismo socialista renuncia a toda discusión.

Sobre el tema de la literatura comprometida permanece mudo como un muerto: deja eso a los profesores.

Al que compare los campos de concentración con la prisión de la Santé, mándalo a paseo.

Al que afirme que la Kolyma es diferente de Auschwitz, mándalo al diablo.

Al que afirme que en Auschwitz sólo se exterminó a piojos y no a hombres, échalo fuera. .

Al que afirme que todo esto representaba una necesidad histórica, aplícale el mismo tratamiento.

“Segui il carro e lascia dir le genti” (Dante).

Copyright Danilo Kis Danilo Kis es poeta y narrador yugoslavo, en lengua serbocroata. Es autor, entre otras, de la novela Una tumba para Boris Davidovich, traducida a todas las grandes lenguas internacionales, incluido el castellano.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de marzo de 1985

Font: http://elpais.com/diario/1985/03/10/opinion/479257215_850215.html?id_externo_rsoc=FB_CC 

Anuncis

pauribaÀngel Casas li pregunta a Pau Riba: «Creus que ajudes a la cultura catalana?» «Si, destruint-la»

Pau Riba

Canet Rock 1975

Una amiga m'envia per mail aquest article de Gabriel Magalhães, no se on va sortir publicat, sino ho posaria:

Es verdad que a una parte de España le ha gustado coleccionar prejuicios contra Catalunya. Una colección que incluye cromos como el de la tacañería o el del fanatismo lingüístico. Todos los que conocemos algo el mundo catalán sabemos lo injustos que son estos sambenitos. Pero también resulta innegable que, como afirma Julián Marías en Consideración de Cataluña ­una obra muy interesante, cuyo conocimiento debo a mi amigo Miquel Escudero­, normalmente los catalanes no se saben explicar con eficacia hacia el exterior. En este artículo intentaré plantear cómo es Catalunya vista desde dentro, cuando me encuentro ahí, y cómo la veo desde fuera, estando en Portugal. Dos miradas sobrepuestas: una al microscopio, vivida en cercanía, y otra usando el telescopio de ser portugués.

Cuando uno viaja a Catalunya, se da cuenta de que ese admirable mundo levantino constituye, entre otras cosas, un sistema de alarmas que se activan confacilidad.Elcatalánes todo un especialista en horizontes, sean ellos culturales, comerciales o de otro tipo. Josep Pla lo explica muy bien cuando, en El quadern gris, describe el dinamismo mental de la ciudad de Barcelona. Y, siempre que en ese horizonte se levanta la sombra de una borrasca contra la identidad nacional, se disparan las sirenas de la inquietud. Se desencadena entonces un diluvio de debates, de conversaciones que analizan en detalle los temidos cataclismos que se esbozan en la línea del porvenir.

Nada de esto me extraña: Portugal también funciona como un sistema de alarmas. En eso somos muy parecidos. Cuando un catalán y un portugués se encuentran, siempre tendrán tema de conversación,con tal de que sepan compartir sus respectivas inquietudes nacionales. Digamos que este sistema de seguridad obsesivo es propio de las culturas que no se sienten del todo firmes. Barcos frágiles, y cuya tripulación, por lo tanto, se man-iene siempre muy atenta, vigilando los maes del futuro. Algo que se puede hacer desde a proa de un llagut o desde la cofa del mástil e una carabela portuguesa.

No obstante, cuando la borrasca se conreta y agiganta, cuando ya se sienten los andazos del viento en las velas, ahí la reación del catalán y del portugués resulta disinta. El luso actúa y, además, se refugia en la bodega de sus ensueños. Por el contrario, el atalán actúa, actúa de nuevo y vuelve a acuar. Catalunya funciona, pues, como una cultura pragmática que se defiende a través de la iniciativa constante y de una organización impecable.Europa lo ha visto en las Diadas de estos últimos años. En el llagut mucha gente se mueve y lo hace coordinadamente.

Entramos, a continuación, en una tercera fase: ante los peligros que rodean el barco de su identidad, el catalán siente la necesidad absolutadehacerungestodecisivo.Algoque disipe todas las dudas sobre su firme determinación y su sincero patriotismo. Una actitud rotunda, que también es algo sacrificial. Esto se manifestó, por ejemplo, en las declaraciones que un político catalán hizo, al borde del llanto. Sinceramente, cuando se entra en esta tercera etapa, el europeo empieza a no entender nada. Creo que, en esa urgencia de una decisión concluyente, existe un gran patriotismo, un gran amor a Catalunya, pero también una inseguridad enfermiza. Una inseguridad que, para calmarse a sí misma, busca un extremo que la libere de sus dudas. Pero ese extremo, que puede ser lasolucióndeundilemaíntimo,sentimental, no constituye tal vez lo más apropiado: lo mejor para el país.

Porque Catalunya es, amigo lector, mucho más que un llagut. Se comprende que la gente a veces se sienta en una embarcación frágil: hay todo un pasado que lo justifica. Y se entiende que las alarmas nacionales, que se disparan con tanta frecuencia, creen una considerable desazón en la ciudadanía. Pero el presente, la realidad actual de Catalunya, lo que uno ve desde Portugal o desde otro país de Europa, no se corresponde con ese llagut: se parece más bien a un lujoso crucero, de estos que atracan en los muelles de Barcelona. Y resulta un poco extraño ver a este crucero majestuoso haciendo maniobras peligrosas, desesperadas ante los chubascos del momento presente.

Con esto de “chubascos” no niego todas las razones que asisten a los catalanes para plantar cara a un centralismo que recientemente ha intentado mermar aspectos importantes de la cultura que generó a Gaudí. Pero, por favor, no dejen que les entre en el alma el cos-quilleo de los kamikazes.

Porque tienen ustedes poderes que, aparentemente, desconocen: una de las grandes metrópolis del planeta, una hermosa lengua, que se encuentra ahora en expansión, una cultura exquisita, con una edad media fabulosa y una contemporaneidad vibrante. Y está además la admirable valía de las gentes catalanas. Desde esta grandeza real ­no estoy inventando nada­, consideren los problemas presentes. Con la seguridad de que Catalunya no es una vela que se apaga de un soplo. Y entonces verán que hay tiempo para maniobrar, con calma y con firmeza, de forma que corrobore la dignidad de una gran cultura.

G. MAGALHÃES, escritor portugués

Aquest cap de setmana vaig estar en una biblioteca de la xarxa pública de biblioteques. Reconec que ara feia alguns anys que no hi tornava.

La decepció va ser important, no m’esperava el què hi vaig trobar, o millor dit, el què no hi vaig trobar. Amb prou feines hi vaig trobar llibres.

I dels pocs milers de llibres que hi havia, de ben segur, més del noranta per cent eren novel·les, literatura estètica i de consum, i premsa. De ciència poc o res, de pensament poc o res, d’assaig poc o res. Ni a la secció de CD vaig trobar quasi res que no puguis escoltar a la primera de canvi per youtube o Spotify.

Primers versos de "Aullido" de Allen Ginsberg. La data és errònia, el poema és de 1956

Primer vers de “Aullido” de Allen Ginsberg.
La data és errònia, el poema és de 1956

Únicament puc afirmar que estava ben nodrida la secció infantil. Però els nens creixen, sortosament, i si cerquen coneixement una vegada crescuts, dificilment aniran a la biblioteca.

Vaig entendre perquè la gent de mitjana edat no va, o va poc a les biblioteques, les quals han esdevingut de forma efectiva en veritables equipaments intergeneracionals, infants amb contes i gent gran amb premsa. Els estudiants, sortosament, duen els seus apunts i els seus ordinadors.

No se si han estat les retallades, la desídia o la visió constructora del nostre país que sovint duu a pensar que, fet l’edifici, ja es disposa d’un important centre cultural, encara que aquest resti buit. Però en qualsevol cas, cal fer eclosionar les potencialitats d’una xarxa pública de biblioteques potent com la que tenim. Són moltíssimes les coses que s’hi poden fer vers el món del llibre. Estem en el moment més fecund de la història de la humanitat, mai s’havia escrit tant com ara, mai s’havia avançat tant i tant de pressa com ara, i de mentres les biblioteques, en comptes de ser un node cultural i de saber, són petits temples de literatura de consum sustentats estrictament per l’èxit del servei de préstec, com als anys vuitanta, quan anaves al videoclub del barri i llogaves Karate kid i compraves una bossa de crispetes al mateix videoclub.

En definitiva, cultura oficial, nyonya i poc oberta.

Només una cosa em va cridar l’atenció, a l’entrada de la biblioteca hi havia la pintada que adjunto. Són els primers versos de Howl de Allen Ginsberg. A l’entra-hi no en vaig fer cas, però al sortir-ne ho vaig entendre tot.

 

763“És millor encendre una espelma que maleir la foscor”
Yannis Varoufakis, ahir a BCN.

Dos peixets joves neden tranquilament de bon matí per l’estany quan un peix adult se’ls acosta per saludar-los: «Bon dia, què tal està l’aigua avui?» Els dos peixets es miren estranyats i li contesten: «…i què és l’aigua?»

No té pèrdua aquesta xerrada de 22 minuts, de David Foster Wallace.

Una frase que em va dir ahir en Jordi Serrano: “A Catalunya és més fàcil ser d’extrema esquerra però catòlic, que socialdemòcrata laic”.

“El món no ha patit mai per un excés de racionalitat,  però ha patit molt per excesos de emocions”

Thomas Mann

Sentit pel professor Jordi Llobet

«Si no entens el què els economistes estan dient,DYN24.JPG
és perquè estan mentint»

Axel Kicillof, Ministre d’Economia Argentí

Truco un bon amic, per expressar-li la meva solidaritat envers la campanya destructiva i d’amenaces que està rebent des de les xarxes socials per expressar simplement i clar les seves opinions. La seva resposta m’ha semblat inquietant per encertada: “Hi ha gent que encara no ha entès la lliçó històrica de tot el segle XX, que no es pot posar la ideologia per damunt de les persones”.

Per saber-ne més recomano:

http://federalistesdesquerres.org/2015/08/independentisme-gens-glamuros-per-salva-redon/

Categories

Visita la llibreria on line

Enter your email address to subscribe to this blog and receive notifications of new posts by email.

Join 1 other follower

%d bloggers like this: